Una de las mayores carencias que tienen los cristianos de hoy y entre ellos los genuinos hijos de Dios, es el desconocimiento de la constitución del ser humano, en cuanto a su contenido, y las funciones de cada una de sus partes.
La Biblia afirma que el hombre fue creado con tres partes: un espíritu que tiene la capacidad de recibir y contener a Dios como el Espíritu (imagen de Dios), un alma que Dios quiere llenar, transformar y conformar, con el fin de que el hombre lo exprese en su vivir (semejanza de Dios) y un cuerpo que Dios hizo del polvo de la tierra, para que contenga el espíritu y el alma, mientras el hombre vive en la tierra.
No obstante, la Biblia habla en multitud de versículos del corazón, pero no es una cuarta parte, porque definitivamente la voluntad de Dios fue la de crear un hombre tripartito o tricótomo (de tres partes) y al respecto no hay ninguna contradicción en la Escritura.
Si te constituyes con la revelación que el Señor te presenta por medio de este libro, vas a conocer con alguna profundidad cada una de las partes con las que Dios te creó, igualmente conocerás y practicarás la función de cada una, así como el destino final que Dios determinó para ellas.
El Señor desea que cada día de tu vida busques y encuentres revelación en tu espíritu, acerca de la persona de Dios y de ti mismo, y en este texto te estamos presentando una pequeña base, para que la revelación y la persona de Dios pueda crecer en tu vida y seas un creyente que conoces y haces la voluntad del Señor.